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Mistol Taller

La historia

El mistol no es una palabra linda. Es un árbol.

El mistol (Sarcomphalus mistol) es un árbol nativo del monte chaqueño. Da un fruto rojo ladrillo, de pulpa dulce, con el que se hace arrope, café y bolanchao. Es criollo, es del norte, es tierra.

Por eso el nombre no se eligió de casualidad. Un taller que trabaja con las manos, con telas de color y herrajes de bronce, tenía que llamarse como algo que crece del suelo. Tierra cálida, hecho a mano.

De sea.carteras a Mistol Taller

Durante años el trabajo se conoció como sea.carteras. Mistol Taller es el mismo oficio con un nombre que lo dice mejor: no es solo carteras, es un taller. El lugar donde la tela se vuelve bolso, riñonera o tote, de a una pieza por vez.

María Grisela Acosta, creadora de Mistol Taller, en su taller

Quién está detrás

María Grisela Acosta

Ella elige las telas, corta, cose y termina cada pieza. La máquina, el banco de trabajo y el tiempo: esa es toda la receta. Nada sale apurado, y por eso nada sale igual a otra cosa.

«Cada uno es único, como la tela que le tocó.»

¿Querés algo hecho para vos?

Contame qué buscás y lo armamos juntos, eligiendo la tela y los detalles.